lunes, 25 de enero de 2010

AL PRINCIPIO; el por qué
MÁS TARDE; el para qué
Y POR ÚLTIMO; el cuando
Sabemos que todos los seres humanos tenemos nuestro por qué y para qué en la vida. Todos podemos llegar a ser únicos. Si dijera que el mundo es como un puzzle y que todas las personas somos piezas que lo forman, todos tendríamos un lugar y un objetivo concreto. Si faltase una pieza, ésta sería irreemplazable.
Tanto tu como yo somos piezas de una sociedad, tenemos un sentido y un proyecto, llegar a completar y formalizar el puzzle. NOSOTROS, piezas incalculables, tenemos nuestro objetivo y un propósito existencial que se debe realizar junto al beneficio de los demás, como un gran puzzle.

El ser humano es irrefutablemente único, irreemplazable, que dentro de una sociedad forma parte objetiva y absolutamente excepcional. Pero sin embargo, todos nos preguntamos por qué, para qué y cuando acabará nuestra existencia.

En fin... todo el proyecto de las piezas es terminar y completar el puzzle y sin alguna de ellas podría decirse que se encuentra incompleto.

¿Qué puedo hacer?
¿Qué puedo aportar?
¿Cómo puedo ayudar a realizar la sociedad?

No me importa la cualificación social, tu manera de ser o tus diferentes objetivos. Simplemente poder ser el proyecto de una sociedad beneficiosa para todos.



MI FELICIDAD

Nadie va a darme la felicidad,
sólo yo puedo conseguirla.

Yo soy un ser único en toda
la tierra, nadie me comprende
mejor que yo, y nadie sabe
lo que yo necesito mejor que yo.

Ni el pasado ni el futuro
pueden lastimarme, sólo
el presente tiene valor
en mi vida.

Lo que recibo ahora es lo
que sembré ayer, y lo que
siembre ahora será lo que
reciba mañana.

Mi cara es el reflejo de mi
estado interior.

Sólo en el amor y en la paz
interior puedo tomar las
decisiones correctas.

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